Odio…
- …al tipo que, habiendole dado lugar para que suba su pareja, se manda de colado como si nada.
- …al que se sienta abierto de piernas como si tuviera un impedimento o algo “grande” y obliga a los demás a viajar con la mitad del cuerpo en el pasillo.
- …al que habiendo pagado justo -que para agilizar el paso de los que vienen atrás, yo pongo la moneda rápido- se afana mi moneda que pasó de largo porque el colectivero no había marcado el boleto.
- …al que en los días de calor deja la ventanilla cerrada porque -de casualidad- la manija quedó en “el territorio” de su asiento.
- …al que le calcula la edad a los chicos para ver si pasan los 3-4 años y así evitar dar el asiento.
- …al que se para como para bajar y se queda ahí, sin dejar pasar al que realmente quiere descender.
- …a los chicos maleducados. Realmente duele ver que no les importa nada.
- …a los guardas que les importa poco o nada que uno llegue a horario, mientras tenga su boleto.
- …al colectivero que se cree corredor de Fórmula 1, que termina lastimando a los pasajeros por sus maniobras bruscas.
- …al chofer que espera que uno camine hasta donde está estacionado sin importar cuán lejos de la parada haya quedado. Suele pasar cuando está el semáforo en rojo.
- …al maldito que pasa de largo en esas noches frías, peligrosas o lluviosas.
- …al que, fruto de todas estas cuestiones que menciono, estalla y se la agarra con cualquiera.
- …al que, por no reconocer sus errores, culpa a un buen chofer de sus desgracias.
Y así podría estar eternamente.
No apoyo la violencia y por eso prefiero expresarlo de esta manera.
Seguramente muchos de ustedes pueden ampliar la lista.
