De todas las cosas malas que suelo postear enfocadas al pesimismo que caracteriza este blog hay una que rompe la regla, pero que justamente voy a relatar para mostrar que se pueden obtener respuestas adecuadas cuando tenemos un problema.
Va a ser largo, si quieren ir al baño ESTE es el momento.
Esto comienza cuando, hace un año y medio, le compré a un “amigo” de la internet la cámara digital que estaba vendiendo. Se trataba de una HP R707 y lo que me llamaba la atención era que podía grabar video (de baja calidad) pero con sonido, algo que no todas las cámaras tenían.

La cámara estaba impecable, toda original, con los stickers y protecciones de fábrica. Mi amigo me comentó que al poco tiempo de comprarla, en EE.UU, había dejado de usarla porque tenía otra y esa era la causa de la venta. Era un producto casi nuevo a un precio razonable. La oportunidad de tener por primera vez una cámara de fotos de última generación acorde a mi bolsillo.
Así que disfruté de más de un año de un muy buen producto, pero como era de esperar para un pesimista nada dura para siempre.
Un día estando en la plaza la cámara dejó de funcionar bien, sacaba las imágenes borrosas y en un aparente “negativo” de colores. Le hice miles de pruebas. Llamé al servicio de HP y no pudimos solucionar nada tampoco. La gente de soporte HP me ofrecía cambiar de modelo de cámara y pasar a una R727 por $1095, pero cuando fuí a revisar cuánto salía en un local del ramo me encontré con que estaba a $1045, o sea que me estaban robando $50!!
La bronca se apoderaba de mí, fue entonces que decidí acercarme al local de servicio técnico de HP que está en Av. Luis María Campos 1059 (Cap. Federal).
Al llegar allí me comentaron que no tenían servicio técnico por el momento y que volviera en unos dos meses. Mucha calentura se sumo en ese momento.
Pasado ese tiempo, y un poquito más, volví al local y a insistir con el pedido de que reparen mi cámara. Esta vez me dijeron que no había repuestos para ese modelo y que por eso ni siquiera las ingresaban al service. Lo que desato toda la furia que estaba dentro mío, pero con respeto, les dije que me parecía de mal gusto que me hicieran dar tantas vueltas para obtener esa respuesta y que no era la imagen que uno quiere llevarse de una empresa de tal envergadura. A lo que pedí por favor un contacto para enviar la queja correspondiente. Me dió entonces una dirección de mail de la “Customer Operations”, para esta nota Antonella, para que la contactara y le contara del caso.
Y así lo hice, le mandé un mail indicando mi disconformidad con el trato recibido y con el tema del service. Que me parecía poco serio que una máquina “relativamente” nueva no tuviera posibilidad de ser reparada. La contestación de ella fue muy amable y me preguntó por los datos de la cámara, fecha de adquisición, fecha de finalización de la garantía y demás datos. A lo que contesté que lacámara había sido adquirida en EE.UU. pero que era bastante nueva y la garantía habría vencido hace poco, pero que a pesar de eso aún consideraba que la máquina debería ser ingresada al menos a reparar.
Finalmente me envió un mail pidiéndome un teléfono de contacto, hasta me sorprendí que insistiera en otra ocasión al ver que no contestaba, decidí probar y pasarle el número de mi celular. Al día siguiente se comunicó conmigo y me ofreció el siguiente acuerdo:
Entregar mi vieja cámara para que me la reemplazaran por una nueva, con la salvedad de que se trataba de una máquina con algún pequeño detalle que se había quitado de la venta por dicha falla. El costo adicional que me cobrarían sería de unos $300 o el equivalente al valor de “servicio”, o sea de reparación. Me pareció justo y esa misma tarde me acerqué al mismo lugar donde había ido las veces anteriores a hacer el canje.
Me dieron la cámara nueva, sin accesorios y conservé los accesorios de mi cámara para utilizarlos en la que recién adquiría.
Finalmente tengo una cámara en condiciones y he vuelto a capturar muchos instantes maravillosos de la vida, inclusive el día que nevó en Buenos Aires!!
Lo que me parece muy importante es destacar que una empresa hizo lo que debía hacer, cambió una actictud y con ello vuelve a inspirar en mí el respeto que tenía antes del suceso. Habrá quienes estén o no de acuerdo, es cuestión de gustos, pero me parece que hay que mostrar también cuando una empresa hace lo correcto.
Agradezco desde aquí a todos los que me atendieron bien en HP y espero que nunca más tenga que recurrir a tantas idas y vueltas para obtener una respuesta que al final era bastante sencilla.
Gracias a quien leyó hasta aquí…
Un reclamo justo merece un trato justo!