Ante la falta de monedas, que ya denuncié varias veces en este blog, decidí concurrir a la terminal de colectivos -como habrán hecho muchos- para pedir cambio y así poder seguir viajando.
Sin embargo me encontré, como era de esperarse, con un cartel avisando que por razones de seguridad no se cambiaban monedas. Hasta acá toda la bronca, pero…
…luego ví otro cartel donde decía que se expendían tarjetas para pasajeros, cosa que imaginaba pero nunca había visto.
La cuestión es que algunas empresas han empezado a vender tarjetas para las máquinas expendedoras de boletos, muy similares a las que suelen entregarles a los estudiantes secundarios.

Así que compré varias y aquí les cuento un poco más acerca de ellas:
Cuidados a tener en cuenta:
- No doblar
- No cortar
- No mojar
- No exponer al calor
- No exponer a campos magnéticos
- No escribir y ni marcar
Son cuestiones muy sencillas que nos aseguran el correcto funcionamiento de la tarjeta.
Tienen un costo fijo de $10, por lo que nos evitamos viajar con mucho “dinero” encima, además sería menor la pérdida en caso de que la tarjeta falle por no haber sido cuidadosos con la misma.
Otra cosa a tener en cuenta, como tip adicional, es que están numeradas y eso nos va a permitir llevar un registro del saldo en la tarjeta, ya que en el boleto nos aparecen dos datos adicionales al que obtenemos utilizando monedas.

- N° de tarjeta
- Saldo en $
Contando con esta información tenemos un medio de pago seguro y cómodo ante la falta de dinero metálico.
Obviamente entiendo que no para todos esto resulte útil, habrá quienes no utilizan la misma línea de colectivo para trasladarse o que no tengan suficiente tiempo como para acercarse a la terminal, de todas maneras me parece una buena opción y desde ya se trata de una muestra de buena voluntad por parte de algunas empresas.
Como para seguir haciendo mis frecuentes críticas debo decir que me comuniqué con la línea 60 para averiguar sobre estas tarjetas, lo que no me sorprendió es que la atención fué pésima y me indicaron que no venden dichas tarjetas. Una razón más para odiar a la empresa que dice estar junto a la gente desde hace más de 75 años. Caraduras.
¿Cuándo piensa actualizarse la 60?

